Cuando un tornillo gira en falso, parece que nunca se fija: hace vueltas enteras sin agarrar, y esa frustración puede arruinar cualquier reparación. Esta situación indica que los bordes del orificio o las roscas están dañados, desgastados o demasiado anchos. ¿Por qué ocurre esto? Unos tornillos sobreapretados, roscas mal hechas o materiales blandos pueden ser los culpables.

A continuación veremos 5 soluciones rápidas para tornillos que giran en falso.

Inserta palillos de madera con cola blanca

Una de las soluciones más efectivas y económicas para tornillos flojos en madera es el truco de los palillos. Consiste en introducir uno o varios palillos de dientes en el agujero dañado, después de haber aplicado un poco de cola blanca. Luego, con cuidado, vuelve a insertar el tornillo. Los palillos ocupan el espacio perdido por las roscas dañadas y ofrecen mayor fricción al tornillo. Es una técnica muy útil para marcos de puertas, bisagras o muebles de madera blanda que han perdido su agarre. Solo debes asegurarte de dejar secar bien la cola antes de usar la pieza con normalidad.

Usa masilla para madera o epoxi

Otra solución práctica es rellenar el orificio con masilla para madera o con una resina epóxica de secado rápido. Cuando la resina esté seca y endurecida, puedes perforar un nuevo agujero piloto para colocar de nuevo el tornillo. Dicha técnica es ideal cuando el daño en la madera es más severo y los métodos como el de los palillos no funcionan bien. La masilla debe aplicarse con una espátula y dejarse secar completamente (según las indicaciones del fabricante) antes de taladrar o atornillar nuevamente.

Cambia el tornillo por uno más largo o más grueso

Si el tornillo original ya no se sujeta, sustituirlo por uno más largo o de mayor diámetro puede resolver el problema. Esto funciona porque el nuevo tornillo alcanzará secciones del material que aún están intactas y sin desgastar. Es importante que el nuevo tornillo no sea excesivamente largo para no atravesar la pieza o dañar lo que hay detrás. Preferiblemente, aplica esta técnica únicamente en madera, plástico o aglomerado, con cuidado para no dañar el material con un tornillo demasiado grande.

Inserta un taco de expansión o anclaje de pared

En superficies como yeso, ladrillo o concreto, un tornillo que gira en falso suele necesitar soporte adicional. Aquí es donde entra el uso de tacos de expansión. Retira el tornillo suelto, introduce un taco plástico del tamaño adecuado y vuelve a atornillar. El taco se expandirá al introducir el tornillo, generando presión contra las paredes del orificio y mejorando la sujeción. También puedes optar por anclajes metálicos en caso de cargas pesadas. Esta técnica es muy efectiva en instalaciones murales, soportes o estanterías.

Rellena el orificio con un tarugo de madera

Por último, la alternativa más robusta al uso de palillos o masilla es rellenar el agujero con un tarugo de madera cilíndrico. Primero deberás perforar el orificio dañado para dejarlo cilíndrico y limpio. Luego corta un tarugo a medida, aplícale cola blanca y presiónalo dentro del orificio. Una vez seco, puedes volver a perforar un nuevo agujero piloto y colocar el tornillo como si fuera en una pieza nueva. Puede que te tome más tiempo y trabajo, pero esta opción te ofrece una reparación más sólida y profesional, ideal para muebles estructurales o proyectos exigentes.